lunes, 5 de abril de 2010

Reflexión sobre la Semana Santa


Entiendo que en esta época del año las personas que son creyentes y tienen fe en lo que predica el catolicismo estén de enhorabuena. Lo que pasa es que en la televisión (y me refiero a la pública, a la que está gestionada con los fondos que pagamos todos los españoles) nos bombardean con un sinfín de retransmisiones de procesiones religiosas y las cadenas temáticas dedican sus espacios a documentales relacionados con Jesucristo, la fe católica y todo lo que les rodea.
Por supuesto, y dicho con todo el respeto del mundo, que habrá gente que esté interesada. Una vez vistos algunos documentales, especialmente los que tratan la vida de Jesús, prácticamente se han visto todos. ¿A qué me refiero con esto? Sencillamente, no sé si Jesús existió históricamente –existen pocas pruebas o ninguna sobre su paso por la historia-, pero desde luego está claro que todas las personas que hacen algún tipo de documental sobre su vida acaban llegando a la misma conclusión: hay que tener fe.
Admiro a aquellas personas que la tienen, de verdad, porque a veces a mí también me gustaría saber lo que es eso. Si apenas tengo fe en la especie humana, ¿cómo tenerla en algo que no puedo ver? Claro que de eso se trata la fe, de creer que existe algo que no ves.
Me estoy liando. Esta reflexión viene porque acaba de terminar la Semana Santa. Curiosamente ha coincidido con las críticas al Papa por no condenar los actos más depravados que puede cometer la humanidad, abuso de menores, y que miembros de la iglesia católica supuestamente (aunque hay testimonios, está de moda eso de utilizar la palabreja) han cometido.
Si Jesucristo existió no creo que fuese eso lo que quisiese para su iglesia, si alguna vez quiso que se formase como la institución que es en la actualidad, bueno, ni como la que ha venido siendo a lo largo de los siglos.
En fin, que ésta es una reflexión pre-sueño nocturno y tal vez esté un poco embarullada por el sopor.
Felices sueños! Mila.

2 comentarios:

Pablo D. dijo...

Es difícil quitarle el poder a la iglesia después de tantos años siendo la mano derecha de reyes, presidentes de gobierno, etc...

Yo si creo en la humanidad, Mila! creo que juntos podemos crear un mundo nuevo. En quien no creo es en los políticos!!jajajaja

Un saludo!

Mila dijo...

Es que para creer en los políticos sí que hay que tener fe, fíjate que yo creo que más que si se practicase cualquier religión de las que hay en el mundo.
¿La humanidad? Todavía existe el casi, aunque sea pequeño.
Un saludo, Pablo!